miércoles, diciembre 03, 2008

Cómic y literatura


Hace unos días comentaba en Lecturas y Lectores, en un hilo dedicado a las primeras lecturas, lo determinantes que fueron para mi posterior afición lectora las versiones en cómic de obras clásicas: Viaje al centro de la tierra, Quo vadis, Miguel Strogoff...Estas fueron algunas de las que leí y que me llevaron, de cabeza, a la literatura. No sé si actualmente estamos dando demasiadas concesiones a la imagen (yo soy la primera que ando siempre buscando ilustraciones...), pero lo cierto es que eso no viene mal siempre que salga beneficiada también la palabra. Y es que son muchas la posibilidades que nos ofrece el cómic: nos sirve como medio de acercamiento a las obras clásicas y a la obra literaria, en general, y, por ello, resulta un recurso excelente para fomentar la lectura. Como muestra, un botón (que he encontrado en Subsole): una adaptación en cómic de El corazón delator, ilustrado por Fabián Todorovic.

15 comentarios:

Joselu dijo...

Comenzaste a leer con los mismos libros que lo hice yo, que era un entusiasta de Verne. Una de sus novelas La isla misteriosa la leí más de veinte veces durante un verano en unos libros adaptados de la colección Historias que compaginaban texto y dibujo. El año pasado ofrecí leer cómics en cuarto de ESO, en lugar de libros, a algunos alumnos, pero no vi excesivo entusiasmo, y eso que les llevé a comprarlos a Norma comics en su sede central en Barcelona, que es muy atractiva y espectacular.

Marian dijo...

Yo no recuerdo de qué colecciones eran, ni las ediciones. Alguna compaginaba texto e imágenes, como la que dices, otras eran en versión cómic, con viñetas. Lo cierto es que con el filtro del tiempo también las tengo un poco mitificadas... Me encantaría poder volver a hojearlas, qué pena que ahora haya tanto desapego por este hábito, acompañado o no de imágenes.

Evaristo dijo...

Los libros a los que hace referencia Joselu los editaba Bruguera dentro de la colección "Historias selección", serie clásicos juveniles. Cada dos páginas impares, un cómic resumía las páginas anteriores. Para muchos fueron nuestras primeras lecturas.
En abril de 2008, Zeta Bolsillo ha vuelto a reeditar algunos de estos títulos, respetando el diseño de los publicados entre los años cincuenta y ochenta.

http://www.casadellibro.com/libro-un-viaje-a-la-luna/2900001232649

Edelia dijo...

La información, a los chicos de hoy día, les llega de mil maneras, por mil canales y a una velocidad desorbitante. El mundo que les rodea es audiovisual y pueden saber lo que quieran, cuando lo quieran y como lo quieran.
Yo creo que eso es una de las razones por las que leer es una actividad a la que es más dificil acostumbrarse: supone un esfuerzo visual, la información se obtiene de manera más lenta y, además, no viene acompañada de sonidos ni de imágenes atractivas.
Me parece un acierto usar imágenes para enganchar a la lectura; sirve como excusa para que ellos mismos lleguen a comprobar el placer de leer, la cantidad de sensaciones, de mundos que puede crear la palabra y que no proporcionan otros medios...
Si con una imagen, los enganchamos, ¡bienvenida sea!

Marian dijo...

Me parece buena idea la de reeditar esos libros, Evaristo; son clásicos que, igual que nos iniciaron a nosotros en la lectura, pueden volver a hacerlo con las nuevas generaciones.
A los chavales de ahora, como bien dices, Edelia, ante tantas alternativas ya no les atrae casi nada, pero con que unos pocos se interesen ya merece la pena intentarlo. Gracias por pasaros por aquí :)

Rosalie dijo...

Precisamente hoy comentaba con unos compañeros que la lectura cada vez parece interesar menos, precisamente porque (aunque tenga un cierto halo de prestigio) a los que empiezan les resulta pesada y trabajosa en un ambiente de estímulos constantes.
Soy de otra generación pero crecí leyendo, entre muchos otros, la colección Alfaguay juvenil, que ej algunos títulos seguía ese mismo principio: al final del capítulo, una especie de resumen en cómic. Y soy aficionada tanto a éste como a la sola palabra escrita. Dicen que es un género menor, pero, poco a poco...además, hay adaptaciones muy buenas: la Odisea, de Pérez Navarro y Martín Saurí, o últimamente obras de Poe, Lovecraft, Stoker... por no hablar de los pilares del cómic como From Hell.

¡Saludos!

eduideas dijo...

¿Y qué cómics lees en la edad adulta? Es un mundo interesante y desconocido a la vez

Marian dijo...

Pues sí, Rosalie, son muchas y variadas las alternativas a la lectura, y tantas, precisamente, no propician la lectura. Por ello, no nos queda otra que incentivar este hábito aprovechando el tirón de esos constantes estímulos que reciben. Gracias por las informaciones que aportas.
Eduideas, no sé mucho de cómic para adultos, es un mundo también por descubrir para mí. Sí leía mucho los ejemplares de El Víbora, que siempre compraba mi hermano, pero se trataba de una revista (buenísima, por cierto). En principo he pensado en el cómic para promocionar las obras clásicas, aunque seguramente habrá obras maestras de este género que merezca la pena leer.
Un saludo. Y gracias por venir y opinar.

Antonio dijo...

En cómic de adultos (sin entrar en géneros raros, como el manga) hay novelas gráficas interesantes como Maus, Persépolis, Arrugas, María y yo... Tampoco yo he tenido tiempo de rastrear en ellas, pero recomiendo vivamente Maus.

Marian dijo...

He echado una ojeada al enlace y tiene buena pinta, Antonio. Gracias por la información.

Rosalie dijo...

A raíz de lo que comenta Antonio, Persépolis es una obra maestra. El dibujo es muy naïf, blanco y negro, sencillo; pero es tanto una lección de Historia reciente (Irán y sus convulsiones), como un viaje al pensamiento de la autora, ya adulta que recuerda una niñez y adolescencia desarraigadas. Y todo, sin perder una pizca de humor. Muy recomendable también, de la misma autora, "Pollo con ciruelas", sobre un músico.

Marian dijo...

Muy buena la información, se ve que estás puesta en el tema, Rosalie. ¡Gracias de nuevo!

Héctor Monteagudo dijo...

La versión cinematográfica de "Persépolis" es bastante digna, porque respeta minuciosamente el original, tanto en el dibujo como en el mensaje. Una novela gráfica que resulta curiosa es "La invención de Hugo Cabret" de Brian Selznick, donde predomina el dibujo a lápiz sobre la letra. Por lo demás, me siento identificado con ese pasado de lector de cómics. También disfruté de algunas clásicos hechos viñeta, como "Miguel Strogoff". Más tarde, me aficioné al manga, y compaginaba los libros con "Appleseed", "Crying freeman" o "Akira". Por entonces el cómic estaba considerado un tipo de "subcultura"; en estos momentos parece que se empieza a aceptar como una manifestación cultural más, aunque este proceso es lento y focalizado en las novelas gráficas europeas.

Marian dijo...

Hoy, en NOSOLOLIBROS se habla precisamente de Persépolis, se utiliza para una actividad de reflexión sobre derechos humanos como la libertad.

Juliiiii dijo...

No simplemente como refuerzo para los clásicos, sino que muchas veces nos empeñamos en que lean y el cómic puede ser la puerta de entrada a la afición lectora, así que se debería incentivar a las bibliotecas a comprar más material de este tipo.