miércoles, junio 03, 2009

Palabras, palabros, palabrejas...


Hoy, entre los libros y apuntes de lengua, me he encontrado con un curioso librito que elaboraron en 2006 desde el Centro de Guadalinfo en Marinaleda, mi pueblo (por cierto, el único, según el New York Times, en el que no hay crisis). En el prólogo aparece como responsable del trabajo Eva María Reguillo, encargada de recopilar los términos y expresiones típicas del pueblo y, según consta también, dinamizadora del Centro Guadalinfo.

El libro es un diccionario popular, sin grandes pretensiones y escasa profundidad desde el punto de vista filológico: se recogen muchísimas palabras que no son nada exclusivas de la zona (algofifar como 'fregar el suelo', chico con el significado de 'pequeño', cañita, chupatintas, disparate, embustero...), otras son fruto simplemente de la personalización, según la pronunciación, de términos hablados en toda España (guisopo -por 'hisopo'-, sarsillo -por 'zarcillo'-...) y algunas son coloquialismos, palabras de argot o incluso vulgarismos que pertenecen a grupos restringidos o que están generalizados también en otras zonas y, por lo tanto, son palabras no identificadas exclusivamente ni totalmente con los hablantes de la zona (omá, flipao, colgao, cacharrito...) . El diccionario, en cualquier caso, fue fruto de un proyecto colaborativo que merece la pena destacar por su valor documental. A mí, particularmente me interesa además, dejando aparte lo afectivo y personal, como actividad que puede ser llevada a las aulas (ay, la deformación profesional...).

De los términos recogidos destaco una palabras que me ha inquietado siempre porque no se conocía poco más allá de la zona y porque de su etimología no he conseguido averiguar nada, a pesar de haber buscado. Se trata de la palabra VILORIO o BILORIO, utilizada para calificar a personas que actúan de manera atrevida o alocada, con poca responsabilidad.

Otras que no aparecen ni en éste ni en otros diccionarios y que también me parecen interesantes son:



  • Retrincante, aplicado a algo muy estrecho y oprimente (El pantalón te está retrincante). Probablemente el significado tenga que ver con la segunda acepción que da el Diccionario de la R.A.E del verbo 'trincar': atar fuertemente.


  • Pirujo, con el significado de banalidad, insignificancia. Y de ahí, se dice también de las personas que son "pirujosas" cuando se entregan a actividades fantasiosas o más laboriosas que importantes (por ejemplo, lo del blog, para algunos sería de pirujosos). También cariñosamente, a los niños pequeños se les llama "piruja", "pirujillo". Yo asocio esta denominación con familiares desaparecidos que me llamaban así.


  • Parpujo, con el significado de "tontería, cosa que no merece atención o consideración". Siempre se aplica para calificar acciones o palabras como hechos o dichos carentes de interés. Es como "pirujo" pero más despectiva.

9 comentarios:

Carlota Bloom dijo...

A mí me parecen una auténtica delicia estos pequeños diccionarios como el que muestras. Dicen mucho de nosotros: como miembros de una comunidad, como parte de una familia...la palabra mantiene un vínculo afectivo muy importante con nosotros, los hablantes. A veces me salen las "heredadas" por familia, extremeña toda, y me divierte tener que traducirlas. Como diría mi madre, "velay qué cosa más excusá" (digo, mira qué cosa más curiosa).

Marian dijo...

Pues qué expresión "más excusá" la que muestras, ;) Cada zona tiene sus particularidades. Saludos, Carlota.

marisa dijo...

Es genial marian...me ha gustado mucho.Un besazo

Lu dijo...

Hace tiempo cayó en mis manos un diccionario andaluz (Diccionario popular andaluz. Ed. Arguval). De vez en vez, le echo una ojeada por la curiosidad de encontrar palabras, palabrejas, palabritas y hasta palabrotas.
La palabras son una mina con muchas galerías, unas más profundas que otras y la diccioadicción, una peculiaridad de los profes de lengua.

Marian dijo...

Me alegro de que te guste, Marisa.
Lu, es cierto que los diccionarios son la debilidad de muchos profes...¡Yo soy una diccioadicta!
Saludos y besos

Anónimo dijo...

Curioso. Permiteme corregirte una falta de carácter gramático . Cuando nos despedimos de alguien y queremos citarlo escribimos: saludos Carlota . De otra forma , si escribimos : saludos , (coma) Carlota , estaremos indicando que Carlota es nuestra identidad.

Marian dijo...

Gracias por esa "corrección", anónimo, pero tengo que precisarte que soy bastante meticulosa con la gramática (borro y edito mensajes sólo porque se escape una errata) y, aunque me equivoco como todo el mundo, creo que en este caso hago lo gramaticalmente correcto: cuando te diriges a alguien para saludar, despedirte o llamarle la atención, esa palabra, que cumple la función de vocativo, va entre comas, separada por pausa del resto del enunciado. Cuando quieres marcar tu identidad lo mejor es separar el enunciado y la firma con un punto. En cualquier caso, lo importante es la comunicación y que los que nos comunicamos nos entendamos. Me encanta esta dialéctica con las cuestiones gramaticales...¡Saludos!

Roberto Rey dijo...

Cómo se llama el librito y de qué autor es para ver si se puede conseguir. Gracias!

servicios financieros carrefour dijo...

Es muy lindo!! Yo tambien quisiera saber quien es el autor...
Gracias
Muy bueno el blog!!!
FElicitaciones y besitos muaaaa!!!