domingo, mayo 23, 2010

Una Caperucita diferente...




Me fascinan las recreaciones de cuentos. Al ver estas imágenes, no he podido resistirme a traer aquí un microrrelato de Elisa Armas en el que se ofrece otra Caperucita. La imagen que las últimas líneas dejan en el recuerdo es genial, imposible encontrarla en ninguna ilustración...

La de los días de lluvia es impermeable y transparente, cuando hace frío se pone una con ribetes de piel, mi preferida es la roja con capucha. No sé si me gusta más por sus piernas infinitas, por su mirada provocativa o porque es la única chica capaz de lucir esa prenda. Todas las tardes se dirige al bosque con la excusa de visitar a su abuela, pero yo sé que se cita con un tal Lobo que tiene moto y dinero para pagarle las copas. Desde el puente de la autopista la veo alejarse, abrazada a la cintura del tipo, mientras la capa les revolotea alrededor.
Elisa Armas

7 comentarios:

Carlota Bloom dijo...

Genial, el cuento de Elisa. Y muy apropiadas las ilustraciones. Me alegro de verte por aquí.

Elisa dijo...

Marian, gracias, me encanta ver mi cuentito en tu blog (precisamente en el tuyo, que eres experta en microcuentos y aficionada a caperucitas).
Ya estás en vísperas, mucha tranquilidad y mucha suerte. Un beso.

carmen Silza dijo...

Marian ,me encanta esta nueva proyección de caperucita...bello cuento como tu lo has plasmado...besicos,te sigo, y te invito a entrar a mi bloc..

Esther dijo...

Marian, vaya sorpresa.
Como sabes, también tengo debilidad por los personajes de los cuentos tradicionales, especialmente por Caperucita. Esta versión de Elisa Armas no la conocía; me ha encantado.
Un abrazo y ánimo para el empujón final.

Carmine dijo...

Muy bueno, Elisa, me recuerda al libro de Roald Dahl ·Cuentos en verso para niños perversos", donde se ofrecen distintas versiones de los cuentos tradicionales. Un abrazo. Carmen.

Matilde dijo...

¡Preciosa y sugerente esta caperucita sexy!
Suerte en tus opos
Un abrazo

Marian dijo...

Gracias a todas, especialmente a Elisa por prestarme su relato. Me ha venido bien para escaparme de la situación "opositeril" que ahora es especialmente agobiante...