jueves, octubre 15, 2009

Soy "maestra" de 1º de ESO

Yo misma, según me ve una alumna


A mí me gusta impartir clases en Bachillerato. Y en la ESO, prefiero los niveles del segundo ciclo, 3º y 4º de ESO. De entrada, no me agradan los cursos 1ºy 2º, debe de ser porque el primer año que trabajé en la enseñanza pública tuve a 1º y 2º en un centro de compensatoria y eso me marcó negativamente. Tampoco me gusta impartir materias que considero incómodas y alejadas de los contenidos propios de Lengua, como Educación para la ciudadanía, más relacionada, creo yo, con Geografía e Historia o con Filosofía. Pues bien; este curso sólo imparto Lengua a alumnos de 1º. También doy Refuerzo de Lengua a 2 º. Y Educación para la ciudadanía a 3º (es la tercera vez que me encargo de ello, muy a mi pesar).
Con los de 1º (dos aulas de 25 alumnos) paso nada más y nada menos que ¡12 horas a la semana! (cuatro horas algunos días...) pues también tengo con ellos, además de Lengua, dos horas semanales de libre disposición, dedicadas hasta ahora, según ha planteado el Departamento, a la animación a la lectura. Habrá que poner en marcha la imaginación a ver qué hacemos para animar a leer...Ya comentaré en otra entrada aspectos relacionados con las lecturas propuestas y posibles actividades.
El caso es que, a pesar de mi desapego hacia 1º, no hay día en que no me saquen la sonrisa. Y con lo sola que me siento en Málaga, se agradece. Están todo el día halagándome, diciéndome que tal o cual cosa que llevo es bonita, me quitan ¡hasta 10 y 15 años! (la falta de perspectiva a esas edades...), me llaman mamá, me dibujan, me hacen dedicatorias, compiten por dejarme un boli, un lápiz o lo que me haga falta...Y si se ponen revoltosos, me enfado y todo se pone en orden. Claro que no es fácil: la alumna C (según ella, "gótica, tétrica o vampírica") no para de dibujar, más alegre que unas castañuelas, muñecas ahorcaditas en la pizarra; S no deja de decirme lo que no dejan de hacer algunos graciosillos; F y D no paran de cuchichear; la clase entera se ríe porque E se ha sacado un moco y se lo ha tragado; M, T y Z (siempre los mismos, todos los días), preguntan si pueden ir al servicio con las excusas más peregrinas...En fin, vaya curso movidito me espera...

9 comentarios:

Vanesa dijo...

Lo que cuentas es muy bonito, siempre tiene que haber un Z, un T o un S, o varios, pero lo extraño sería que no los hubiese. Creo que te espera un curso movido, pero también muy satifactorio y seguro que estos nuevos 1º te hacen olvidar, en la medida de lo posible, tu primer 1º.
Suerte!

Lu dijo...

Entiendo lo que cuentas. A mí, sí que me gusta dar clase a los esitos (así los llaman en mi pueblo). Reconozco todas las actitudes que describes y seguro que podría añadir más, pero la compensación humana no tiene precio. Siempre acabo queriéndolos un montón.
Ahora bien, reconozco que lo mejor es combinar estos grupos con los de bachillerato. Es lo ideal para no perder la perspectiva. Pero, en tu caso, si no hay otra...
¡Suerte!

Carlota Bloom dijo...

Yo, desde hace ya bastantes años, cojo siempre un primerito por sistema. Es verdad que agotan, que sacan de quicio y veinte mil cosas más, pero en general mantienen una capacidad de asombro (tan importante para aprender)que pierden en cursos posteriores, y compensan con un cariño que increíblemente se mantiene años después: ¡cómo se van a olvidar de la sita de 1º! De cualquier manera, átate los machos, sí, que vas a necesitar energía extra (el sol de Málaga también ayuda, ya verás)

Evaristo Romaguera dijo...

Ya verás como acabas olvidando aquel 1º.
Te sorprenden cada día y cada día los quieres más.
Te lo asegura un maestro de 2º que lleva más de quince cursos seguidos en 8º EGB/ 2ºESO.

Trapisonda dijo...

Jaja...Cuánto me identifico. Yo también acostumbro a pillarme un 1º de ESO. Es agotador y de lo más laborioso pero también tiene mil cosas buenas: el entusiasmo por cualquier cosa, la maleabilidad, la inocencia de algunos, la creatividad incontaminada,la posibilidad de hacer mil cosas con ellos al no estar los profes tan costreñidos por el puñetero curriculum, etc.
Ánimo.

Elisa Armas dijo...

Pues mi experiencia con primero el año pasado, por primera vez, no pudo ser más satisfactoria. Y este año sigo con ellos, con los tres segundos, y tengo la sensación de recoger frutos, de haber hecho con ellos ya una parte importante del camino. Ese no va a ser tu caso, claro, pero cuando son pequeños se nota más el avance a lo largo del curso, los cambios, y cualquier novedad se convierte en una fiesta. Verás como sigues disfrutando con ellos. Un beso.

Antonio dijo...

Hace unos años que me afilié a los 2º de ESO, olvidando esas experiencias paranormales que cuentas. Cuando he tenido este nivel, me ha costado mucho mantener la compostura, quizá porque mantienen esa candidez infantil que apunta más a lo paternal que a lo docente. Ahora que mi hija está en 1º de ESO, comprendo que aquella sensación de estar desubicado tenía su fundamento. Aun así, con 2º de ESO la diversión también está garantizada ;-) Suerte.

Edelia dijo...

Pues chica, en mis primeros no hay manera de poner orden. Supongo que las series de TV les han hecho creer que entrar en el instituto es como empezar una vida loca de diversión, drogas, sexo...¡Están revolucionadísimos! Aunque sí que es verdad que tienen cosas de niños: "me han quitado el lápiz", "se ha tragado la goma de borrar"...
Sí, arrancan sonrisas, pero a mi me hubiera gustado ser profesora. Tal como dice un compañero veterano: "hacer clases antes de la ESO es el oficio que elegimos".

Marian dijo...

Los esitos, los primeritos...ay, ya los nombres que les ponéis lo dicen todo...La verdad es que se les coge cariño, son muy niños...pero, claro, cuando vas con la idea de impartir clases con cierto nivel y te tocan grupos solo así...lo ideal sería combinar, como hacéis algunos, pero bueno, es lo que me ha tocado. También tiene sus aspectos positivos (no necesito tanto tiempo para preparar las clases, los ejercicios de los libros no suelen presentar dificultad, ni los contenidos...)