
Si buscáis regalar un libro que deje huella, para niños y no tan niños, os recomiendo que echéis un vistazo a los de la colección
Albumes ilustrados, de Edelvives. Puede ser que después de comprar uno de estos libros para regalarlo lo penséis mejor y decidáis quedároslo...porque son libros que no te cansas de mirar y releer. Las profesoras del Departamento de Lengua del Instituto donde estoy este año hemos tirado la casa por la ventana y los hemos comprado casi todos...aprovechando que nos hacían descuento. Muchos iban a ser regalados, pero no sé qué tienen, que cuesta desprenderse de ellos. Yo me he pedido
Genealogía de una bruja,
Blancanieves,
Cuentos macabros y
El herbario de las hadas, entre otros...El primero lo compré en octubre para regalárselo a mi hija mayor, que cumplía veintiún años. Y fue, de los regalos sorpresa que le he hecho, uno de los que más le ha gustado. Le ha sorprendido esa otra visión de las protagonistas de ciertas historias clásicas y se ha divertido mucho repasando la vida de ciertas mujeres que no imaginaba hechiceras y brujas: Isis, Juana de Arco, la Mona Lisa...Además, las ilustraciones de Benjamín Lacombe le dan un toque enigmático, de otra época. Así que, aunque no seáis niños, si os gustan las revisiones de los clásicos os recomiendo esta lectura. Os dejo el fragmento final de la historia de Malvina, madrastra de Blancanieves:
La vida de Malvina siguió su curso. Iba matando a las mujeres que osaban desafiar su belleza. Pero un día en que acudía a la boda de una de ellas llevando una rosa envenenada en la mano, se llevó una enorme sorpresa al darse cuenta de que la novia no era otra que su hijastra. ¡A la que tanto le había costado matar! La vanidosa reina, colérica, apretó en el puño el tallo de la flor y se pinchó con sus espinas. Murió en el acto, a causa de su propio veneno.